domingo, 31 de agosto de 2008

Sobre el estado de las Casonas Lambayecanas

(Esta nota fue publicada en la revista Caretas del 21 de agosto 2008. En la foto, la Casa Montjoy, con el balcón más largo del Perú, de 67 metros).

Lambayeque desde el balcón
por CARETAS

Puesto el nombre Lambayeque en el buscador Google, sorprende la cantidad de entradas en las que se ofrece en venta “casonas coloniales” situadas en esta ciudad norteña. Parecería que los propietarios lambayecanos quisieran deshacerse de sus heredades por alguna maldición echada sobre la región. Baste, sin embargo, darse una vuelta por la ciudad y conversar con la gente, para descubrir que en Lambayeque ha prendido la idea de que el boom turístico está a punto de reventar y que empresarios de restaurantes y hoteles del mundo entero están desesperados por comprar propiedades en esta pequeña y magnífica villa del norte costero. En concordancia con las expectativas de los lambayecanos sobre la llegada del turismo, Proinversion ofrece la ciudad en su web como un atractivo espacio para inversionistas. De otro lado, circula un rumor ya casi mítico según el cual Cofide tiene un programa de crédito blando para la reconstrucción y puesta en valor de inmuebles antiguos lambayecanos, que no se ejecuta porque falta firmar un convenio entre el municipio y la entidad financiera. Al respecto el alcalde Percy Ramos y el presidente Yehude Simon desconocen mayormente.

Cielo Abierto

Lambayeque es una de las pocas ciudades del Perú donde el cielo se puede observar desde cualquier punto. El desarrollo –por llamarlo de alguna manera– se quedó en Chiclayo, la capital mundial del caos. No ha chorreado, felizmente, a Lambayeque, gracias a lo cual la ciudad carece de edificios altos, palacio municipal y otros mamarrachos. Esa misma escisión trae sin embargo un mal saldo en lo que a patrimonio histórico se refiere. Lambayeque cuenta con un número importante de casonas coloniales y republicanas, diríamos que casi una Trujillo a escala, pero que en su mayoría están abandonadas, tugurizadas o como se puede comprobar en Google, puestas en venta. El riesgo de que en Lambayeque ya no se pueda ver el cielo comienza a ser grande.

(la nota original aquí).
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