viernes, 10 de abril de 2009


Machu Picchu antes de su divulgación mundial: una visión cartográfica


Introducción a los mapas expuestos:

Los Andes forman una cadena de montañas que le han dado a la América del Sur la impresionante diversidad ecológica que proporcionó lineamientos a la población que allí se asentó para alcanzar una alta calidad de vida, a lo largo de unos 10,000 años.

En el siglo XV de la era cristiana, Pachacutec Inca Yupanqui como su gobernante construyó en esas alturas y sobre cimientos anteriores así como en perfecta armonía con la naturaleza el articulado conjunto de edificaciones que ahora llamamos Machu Picchu, como parte esencial de su “hacienda real” para su panaca o linaje familiar. Franklin Pease G.Y. /1939-99), mi esposo, ya ha explicado que los europeos preferían las tierras bajas que les facilitaba la adaptación al medio ambiente andino; asimismo, ha demostrado como desde entonces la mentalidad occidental ha estado tanto fascinada por los Incas y sus extraordinarios logros, como perpleja ante el hecho que en 1532 un grupo de españoles hubiera comenzado el proceso de crear un mundo hispanoandino teniendo como base a unos 10 millones de habitantes articulados en el Tawantinsuyu o el imperio de los Incas del Cuzco.

A la muerte de Pachacutec Inca Yupanqui -aparentemente, según la documentación administrativa recientemente revisada por los y las especialistas- su cuerpo momificado fue instalado en Machu Picchu al cuidado de su panaca o familia real presidida inicialmente por la coya, -su esposa principal- y posteriormente por un miembro destacado de su descendencia. Se trataba de un pueblo -o llacta- dedicado a su memoria y culto que fue gradualmente abandonado cuando la extirpación de las idolatrías impuesta por los españoles reunió a las momias de los incas gobernantes y las enterraron en Lima, hacia 1540.

La tradición oral colonial dice que cuzqueños y cuzqueñas acudían a Machu Picchu para esconderse o entretenerse dando una mirada a las pasadas grandezas arquitectónicas y regresando con recuerdos de tiempos pasados.

La independencia facilitó el ingreso -muy especialmente, a las alturas andinas- de extranjeros que venían al Perú ya fuese en misiones diplomáticas, por negocios u otras razones particulares. Estos personajes interactuaron de muy diversas maneras con los residentes -indígenas, mestizos y/o criollos- del área, informándose así de la existencia de estas ruinas; y propiciaron un segundo saqueo de las “huacas del Inca” para formar colecciones de antigüedades incásicas que se llevaron a sus respectivos países de origen, donde publicaron sus relatos.

Los peruanos ilustrados específicamente recorrieron el valle del Urubamba con recursos públicos -o propios- para conocer mejor su pasado y territorio, con la finalidad de abrirlo a las potenciales inversiones extranjeras así como a la extracción de materias primas como la madera para diversos usos así como la cascarilla para combatir el paludismo. La publicación de informes con su respectiva cartografía era parte de esta tarea indispensable para construir el Ferrocarril del Sur del Perú.

Por ello, aquí presentamos las copias de los primeros mapas hechos a mano -y redactados en inglés- fechados en 1868 para promover y difundir la Compañía “Huaca del Inca” con la finalidad de extraer y exportar “antigüedades incásicas” que debieron complementar a varios folletos con la descripción y la propuesta. Esta era una actividad colateral a la construcción del ferrocarril en el eje Cuzco – Quillabamba.



En estos mapas la ubicación de la “Huaca del Inca” no deja lugar a dudas de que se trata de Machu Picchu, así como que el Estado Peruano administra estos sitios arqueológicos dado que pertenecen a la Nación Peruana. Además, es cartografía y sus textos colaterales son evidencia fehaciente que nuestros gobernantes y funcionarios públicos con excesiva frecuencia han sido corrompidos por empresarios e inversionistas locales y foráneos para violar las leyes que debía preservar in situ el patrimonio cultural peruano.


Referentes bibliográficos:

Estos mapas manuscritos -al igual que los libros con la cartografía aquí referida- están en la BNP y han sido ubicados en seguimiento a mi libro: Machu Picchu y el Código de Ética de la Sociedad Americana de Arqueología. Una invitación al diálogo intercultural. PUCP, CONCYTEC, UNSAAC, INC. Lima. 2003.

Berns, Augusto R., Muy señores míos... Trujillo : [s.n.],
Berns, Augusto R., Compañía anónima (Limitada) Huacas del Inca. Lima : Impr. de El Nacional por P. Lira, 1887
Compañía Anónima Explotadora de las “Huacas del Inca” limitada. (Lima). Prospecto / Compañía Anónima Explotadora de las "Huacas del Inca". Nota: "Pequeños rasgos biográficos acerca del señor Augusto R. Berns". Lima : Impr. de Torres Aguirre, 1887.

En esta nota se verifica que Berns compró a Santiago Angulo el fundo San Antonio de Torontoy y que estableció una relación sentimental con su hija, quién lo llevó a conocer las “Huacas del Inca”. Sin embargo, ésta le escondió el camino conducentes a la heredad de Pachacutec Inca Yupanqui cuando se enteró que Berns pretendía exportar -conjuntamente con el Estado Peruano- las “antigüedades incásicas” que había visto allí. Este desenlace deprimió al explorador alemán.

Estos folletos están en la Colección de Cipriano Coronel Zegarra de la BNP y nunca llegaron a reimprimirse con los ya citados mapas manuscritos.

Göhring, Hermann. Informe al Gobierno del Perú sobre una expedición a los valles de Paucartambo, en 1873. Lima: Imprenta del Estado. 1877. No todos los ejemplares tiene adjunto el referido mapa en que se consigna a Machu Picchu y el Huayna Picchu.

Raimondi, Antonio. Mapa publicado en la revista de la Sociedad Geográfica de Lima, en 1878.

Wiener, Charles. El Perú y Bolivia. Relatos de Viaje. Versión original en francés, Paris: Librarie Hachette Et C. 1880. Traducción al castellano de Edgardo Rivera Martínez. Lima: IFEA. UNMSM. 1993. Incluye 27 mapas; en el mapa dedicado al valle de Santa Ana en que aparece Machu Picchu.

Hassel, Georg von, explorador alemán, que hizo a mano estos dos mapas donde se consigna a Machu Picchu . Uno es una copia mejor del otro, fechados en 1904. Cada uno con un sello que dice que son copia de los mapas existentes en el archivo de RREE.

Hiram Bingham, profesor de la Universidad de Yale que llevó a cabo estudios arqueológicos en Machu Picchu entre 1909 y 1915, se incorporó al servicio militar de los Estados Unidos para hacerse presente en la Primera Guerra Mundial, siendo destacado a Francia. Así desde el centro del Viejo Mundo dio charlas y conferencias para presentar su descubrimiento de antiguas y perdidas ciudades incaicas. La reacción europea fue inmediata es así que el periódico Times de Nueva York del 8 de septiembre de 1916 publicó un despacho de su corresponsal informado que el ingeniero alemán Carl Haenel le daba el crédito de haber “descubierto científicamente” Machu Picchu y su entorno al explorador alemán J.M. Hassel, en los siguientes términos:

… así es que Hiram Bingham reclama haber descubierto Tampu Tocco o por lo menos así lo afirma el periódico francés La Nature. Qué este astuto profesor Yankee le haya contado esta ficción a los peruanos de Lima es otra cuestión, porque todo peruano medianamente educado conoce la monografía publicada en Iquitos, Perú por el ingeniero alemán, J.M. Hassel en 1909 titulada “Evias de la Montaña” ….. Estoy firmemente convencido que Hiram Bingham no solo ha utilizado nuestro silencio, sino que se ha aprovechado de los bosquejos y apuntes de campo de Herr Hassel de los senderos en la más intransitable selva para alcanzar su objetivo que luego ha anunciado como su gran “descubrimiento”. El clarificar este caso, espero, contribuirá ponderadamente a poner la veracidad de los seudo llamados exploradores americanos en la debida luz.

Esta controversia que se dio durante la Primera Guerra Mundial ya se difunde debidamente contextualizada en el libro Machupicchu antes y después de Hiram Bingham impreso recientemente en el Cuzco por el Centro de Estudios Históricos Luis E. Valcárcel y Khipu Escuela de Turismo Sostenible. Estos recortes periodísticos son parte de los papeles de Hiram Bingham que se conservan en la Universidad de Yale que aquí se reproducen así:


Markham, Clements, R. “The Land of the Incas”. The Royal Geographical Journal. Vol. XXXVII.no. 4. 381 – 404. The Royal Geographical Society. Londres. Octubre 1910. Este folleto incluye un mapa titulado “Sur del Perú y Norte de Bolivia” en que aparece Machu Picchu. Los esposos e insignes peruanistas Dr. Noble David y Alexandra Parma Cook donaron una copia de este impreso por Sir Clements R. Markham a la “Colección Franklin Pease G.Y. para la Historia Andina del Perú” que está siendo puesta en valor en la Biblioteca Nacional del Perú.

Estos mapas -sucintamente presentados- han sido reproducidos y distribuidos de manera filantrópica en mil copias del CD “Machupicchu. Mapas 1868 – 1910” por la Sociedad Pro Cultura Clorinda Matto de Turner, Cuzco en agosto del 2008.


Algunas consideraciones adicionales:

Esta exposición cartográfica quiere contribuir a la puesta en valor histórica, humana y social del Santuario Histórico de Machu Picchu, llacta incaica del siglo XV- o ciudadela como la denominó Hiram Bingham cuando difundió mundialmente que el 24 de julio de l911 había llegado al único lugar en América que quedaba para explorar en soledad.

El dar a conocer esta cartografía decimonónica replantea nuestro entendimiento de Machu Picchu dentro de la historia del Perú y del devenir internacional, en concordancia con las recomendaciones de UNESCO sobre la veracidad y autenticidad de los sitios del patrimonio mundial. Esta tarea intelectual y diplomática también reafirma la unicidad y autenticidad como elementos inherentes al uso turístico de Machu Picchu, desde la perspectiva nacional, regional y local.

Este trabajo quiere institucionalizar en el Perú la importancia de la veracidad, transparencia y muy especialmente el libre acceso a la información -así como el trabajo interdisciplinario- en torno a nuestro patrimonio cultural. Por ello, propongo la formación de un Centro de Documentación y Referencia del Patrimonio Mundial a partir de la “Colección Franklin Pease G.Y. para la historia andina del Perú” en la Biblioteca Nacional en Lima y en estrecha relación con el Museo Inka la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cuzco.

Este Centro de Documentación y Referencia es la piedra angular para la conservación cultural y natural del Santuario Histórico de Machu Picchu que es concomitante a su uso turístico rentable de manera sostenida y sustentable para preservar su autenticidad, integridad y unicidad. Este repositorio requiere de un singular esfuerzo nacional ya que se trata de concertar las recomendaciones que emanan de las Convenciones de UNESCO de 1970 y 1972 con los intereses económicos de los empresarios y empresarias del turismo peruano e internacional.


Mariana Mould de Pease
(Gestora de la “Colección Franklin Pease G.Y
para la historia andina del Perú
en la Biblioteca Nacional, inscrita en Zona Registral, IX
SEDE LIMA. OFICINA REGISTRAL LIMA. N° Partida: 11919054).