lunes, 5 de enero de 2009

Barranco: Camino a la destruccion

(Aparecido en Peru21 el sabado 3 de enero de 2009)
Por Giovanna Pollarolo

Comenté hace 15 días sobre el caos vehicular que padece Barranco a causa del llamado Corredor Metropolitano, diseñado sin considerar sus repercusiones en los distritos que atraviesa.
Es el caso del tramo de la avenida Bolognesi, en Barranco, que le tocó en suerte conectar de sur a norte. Nadie, ni los técnicos ni el alcalde Castañeda, pensó en la vía que transitarían aquellos que van en sentido contrario. El resultado: la congestión de la avenida San Martín, que debe soportar el paso y el peso de todos los vehículos que van al sur.

Y, a propósito de dicho comentario, muchos lectoras y lectores me han hecho saber su preocupación por el futuro de Barranco aludiendo a su "antigüedad", "belleza", "tradición", "tierra de artistas" y la necesidad de preservarlo. Curiosamente, son estos mismos calificativos los que emplean nuestras autoridades en sus discursos por el Día de la Canción Criolla, el Día de los Enamorados o el aniversario de Barranco, pero sin ninguna sombra de preocupación en
una suerte de relación esquizofrénica entre el elogio y sus acciones del día a día: léase normas, leyes, decretos, ordenanzas y licencias de construcción.

Me limitaré a señalar la extremada liberalidad con la que, actualmente, el municipio y la comisión del INC -nombrada después de la salida de Guillermo Lumbreras, y que reemplaza al riguroso grupo de arquitectos que la conformaron esos años- conceden licencias de construcción de enormes edificios, con cientos de departamentos, de manera indiscriminada en zonas donde antes estaban prohibidos, sin considerar la densidad poblacional, la precariedad de
las pistas, la insuficiencia de los servicios de agua y desagüe.

Es el caso del proyecto Atelier que, en la esquina de la avenida San Martín y la cuadra 1 de la calle Centenario, invita a comprar departamentos bajo el lema "Disfruta tu entorno, disfruta tu espacio". Llama a la reflexión el hecho de que, apelando a lo más tradicional de Barranco: las artes y la belleza de sus alrededores ("el puentecito escondido"), se publicite un complejo de 205 departamentos y tiendas en una zona donde, incluso antes de que sea habitada por cientos de personas, ya no se puede transitar.

Nuestras autoridades deben tomar medidas para preservar y conservar Barranco. De no hacerlo, se van a quedar sin tema para sus discursos.

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