jueves, 29 de diciembre de 2011




Hoy el sitio web del Ministerio de Cultura http://www.mcultura.gob.pe/patrimonio_historico.shtml?x=45, informa que el distrito de Miraflores, tuvo 20 monumentos (16 casas), 10 inmuebles de valor monumental (8 casas), 4 ambientes urbano monumentales.

Bajo una corriente de desmonumentalización realizada por el extinto Instituto Nacional de Cultura, a 3 casas miraflorinas (entre el año 1997 y el 2004) se les retiró la condición de Monumento Nacional. Sólo una de las que se le retiró la condición de Monumento, la casa donde vivió Julio C. Tello (calle O'Donovan 115), se conserva en pie y en buenas condiciones.
La casa ubicada en calle Mártir José Olaya 148 (en publicación: del El Peruano aparece con el número 158) fue declarada Monumento Nacional mediante R.J. No. 1323-1991-INC/J del 12/04/1991.
Mediante R.D.N. No. 002-2003 del 09/01/2003 publicada en El Peruano 09/02/2003, p 238877-8, se le retiró la condición de Monumento. En diciembre del 2005 exhibía un cartel de anuncio de venta.

La mañana del 21 de diciembre del 2011 empezaron a demoler este inmueble que por muy modesto que les parezca a algunos posee valores destacables: constituía el 5% de los monumentos del distrito, es uno de los muy pocos ejemplos de este tipo de vivienda y evidencia la antigua traza urbana del antiguo balneario de Lima, que tuvo calles estrechas con casas de volumetría baja, características que hoy prácticamente han desaparecido en la zona originaria del distrito.
Este caso revela el destino que corre nuestro patrimonio cultural, aún siendo declarado monumento nacional. El desarrollo inmobiliario no considera el valor cultural y económico que tiene nuestro patrimonio cultural, las autoridades no tienen el suficiente compromiso para protegerlo y brindar alternativas viables para que sus propietarios los conserven en buenas condiciones y algunas generaciones perderán la oportunidad de conocer en vivo nuestro pasado y tendrán que contentarse con ingeniosas visualizaciones virtuales de lo que fuimos, ¿qué se genera con eso? Desarraigo por lo nuestro, falta de compromiso por su nación y desconocimiento de su cultura. Luego se deberá hacer esfuerzos para intentar regenerar lo que nunca se cultivó. Sin considerar la mengua de oportunidades que se pueden generar por el turismo.

¿Una Nación, el distrito más rico del Perú, no pueden encontrar el modo de preservar 20 monumentos, o al menos 1? Si esto sucede en la capital de nuestro país, ¿qué podemos esperar en lugares con necesidades apremiantes?

¿Los que realizaron y permitieron esta pérdida cultural, quedarán sin la sanción que la Nación les debería imponer?



Arq. Rodrigo Córdova Alemán
Lima, 23 diciembre 2011